La fisiatría es una especialidad médica enfocada en la prevención, diagnóstico, tratamiento y rehabilitación de afecciones que generan dolor, limitaciones funcionales o dificultades en el movimiento.
Soy la Dra. Analía Panasiuk, médica especialista en Medicina Física y Rehabilitación (Fisiatría), y acompaño a personas con dolor crónico, lesiones musculoesqueléticas, enfermedades neurológicas y secuelas funcionales a recuperar su bienestar y autonomía.
Mi enfoque combina una evaluación médica integral, tratamientos basados en evidencia científica y programas de rehabilitación personalizados para ayudarte a disminuir el dolor, mejorar tu movilidad y recuperar tu calidad de vida.
Un médico fisiatra es un especialista en Medicina Física y Rehabilitación dedicado al diagnóstico y tratamiento de enfermedades o lesiones que afectan el movimiento y la funcionalidad.
El objetivo no es únicamente aliviar el dolor, sino comprender cómo esa condición impacta en tu vida diaria para desarrollar un tratamiento integral que te permita recuperar independencia, movilidad y bienestar.
A través de un abordaje personalizado, buscamos mejorar tu capacidad funcional y ayudarte a retomar las actividades que son importantes para vos.
Cada paciente presenta una historia diferente y requiere una estrategia terapéutica adaptada a sus necesidades.
Por eso, el primer paso consiste en realizar una evaluación médica completa para identificar la causa del dolor o la limitación funcional. A partir de ese diagnóstico diseñamos un plan de tratamiento personalizado que puede incluir rehabilitación, intervencionismo guiado por ecografía y terapias regenerativas cuando están indicadas.
Trabajamos no solo sobre el síntoma, sino también sobre el origen del problema para lograr resultados duraderos.
El dolor de cadera puede localizarse en la región inguinal, glútea o irradiarse hacia el muslo.
Entre los diagnósticos más frecuentes encontramos:
Una evaluación adecuada permite identificar la causa y establecer el tratamiento más conveniente para cada paciente.
El dolor lumbar crónico es una de las consultas más frecuentes y se caracteriza por molestias persistentes en la parte baja de la espalda durante más de tres meses.
Entre sus causas más habituales se encuentran:
En algunos casos el dolor puede mantenerse incluso cuando la lesión inicial ya se resolvió, generando limitaciones importantes en la vida cotidiana.
El dolor cervical afecta la región del cuello y puede extenderse hacia los hombros, brazos o incluso la cabeza.
Suele manifestarse con:
Es frecuente en personas que mantienen posturas prolongadas, atraviesan situaciones de estrés o realizan actividades con sobrecarga física repetitiva.
La rodilla es una de las articulaciones que más sufre el desgaste y las lesiones mecánicas.
El dolor puede aparecer de forma progresiva o repentina y afectar actividades simples como caminar, subir escaleras, correr o practicar deporte.
Las causas más frecuentes incluyen:
Puede afectar tanto a deportistas como a adultos mayores y convertirse en una limitación importante para la movilidad.
El dolor en el pie o tobillo puede afectar significativamente la capacidad para caminar, hacer ejercicio o desarrollar actividades diarias.
Las causas más frecuentes son:
El hombro es una articulación compleja que depende del correcto funcionamiento de músculos, tendones y ligamentos.
Cuando alguna de estas estructuras se lesiona o inflama pueden aparecer:
Las patologías más frecuentes son:
La espasticidad es un trastorno del tono muscular que se caracteriza por un aumento involuntario de la tensión de los músculos, generando rigidez, dificultad para mover las extremidades, posturas anormales y, en algunos casos, dolor. Se produce como consecuencia de una lesión o enfermedad que afecta al sistema nervioso central.
La espasticidad puede aparecer como secuela de diferentes enfermedades neurológicas, entre ellas:
Cada paciente recibe una evaluación médica integral que permite diseñar una estrategia terapéutica específica según su diagnóstico, intensidad de dolor, objetivos y necesidades funcionales.
Cuando está indicado, integramos técnicas de medicina regenerativa junto con programas de rehabilitación para favorecer una recuperación funcional más efectiva.
Procedimiento que utiliza componentes obtenidos de la propia sangre del paciente para favorecer los procesos biológicos de recuperación tisular.
El PRP se utiliza para tratar distintas lesiones y enfermedades del aparato locomotor que generan dolor y limitación funcional, entre ellas:
Dolor de rodilla por desgaste del cartílago (artrosis).
Dolor de hombro por lesiones de tendones o desgaste.
Dolor crónico de tobillo.
Codo de tenista.
Fascitis plantar (dolor en la planta del pie).
Dolor de cadera por inflamación de tendones.
Tendinopatía del tendón de Aquiles.
Esguinces y lesiones ligamentarias.
Tendinopatía rotuliana (dolor debajo de la rótula).
Lesiones musculares deportivas.
Algunas lesiones de cartílago y articulaciones.
Terapia complementaria que utiliza una mezcla de oxígeno y ozono aplicada mediante distintas técnicas según cada indicación médica.
Puede formar parte de un abordaje integral orientado a mejorar los síntomas, reducir la inflamación y favorecer la recuperación funcional.
¿En qué afecciones está indicada?
Tratamiento que consiste en la aplicación de soluciones específicas (dextrosa) en estructuras seleccionadas con fines terapéuticos.
Se emplea principalmente para tratar afecciones musculoesqueléticas crónicas que no responden a tratamientos convencionales.
La neuroproloterapia es una técnica de tratamiento del dolor que consiste en la aplicación superficial de soluciones de dextrosa en puntos específicos donde se encuentran nervios sensitivos periféricos irritados o inflamados.
Su objetivo es disminuir la sensibilidad dolorosa, reducir la inflamación neurogénica y mejorar la función de la zona afectada.
Es un procedimiento mínimamente invasivo que puede complementar otras estrategias de rehabilitación y tratamiento del dolor.
Puede ser una terapia de elección en pacientes con:
La aplicación eco-guiada de toxina botulínica es un procedimiento mínimamente invasivo que utiliza la guía de ecografía para localizar con precisión los músculos comprometidos y realizar una infiltración más segura y efectiva.
En el centro, realizamos una evaluación integral de cada paciente para identificar los músculos comprometidos y el impacto de la espasticidad en su funcionalidad. Como parte del tratamiento, utilizamos toxina botulínica, una terapia segura y eficaz que permite reducir la hiperactividad muscular de manera focal. Su aplicación contribuye a mejorar la movilidad, facilitar la rehabilitación, disminuir el dolor y optimizar la calidad de vida del paciente.
El tratamiento se adapta a las necesidades individuales y se integra con otras estrategias terapéuticas para alcanzar los mejores resultados.
Permiten realizar tratamientos con mayor precisión y seguridad, optimizando los resultados terapéuticos.
Beneficios de estas técnicas
Favorecen la recuperación de tejidos.
Mejoran la funcionalidad.
Permiten tratamientos más precisos.
Reducen la necesidad de analgésicos.
Son procedimientos mínimamente invasivos.
Buscan resultados duraderos en el tiempo.
La primera consulta tiene como objetivo comprender de forma integral tu situación clínica.
Durante la evaluación analizamos:
Con esta información elaboramos un diagnóstico y definimos el tratamiento más adecuado para cada caso.
Soy médica especialista en Medicina Física y Rehabilitación (Fisiatra) y formo parte del equipo de CENTRO FINTEA.
Me dedico al diagnóstico y tratamiento de personas con dolor crónico, enfermedades degenerativas musculoesqueléticas, lesiones deportivas y otras condiciones que afectan la movilidad y limitan las actividades de la vida diaria.
Complemento mi práctica profesional con formación continua en dolor osteo-mio-neuro-articular, medicina regenerativa, intervencionismo guiado por ecografía y tratamiento de la espasticidad, con el objetivo de brindar a cada paciente una atención actualizada, personalizada y basada en evidencia científica.
Si el dolor está limitando tus actividades, afectando tu movilidad o disminuyendo tu calidad de vida, una evaluación especializada puede ayudarte a encontrar la causa y definir el tratamiento más adecuado para vos.
Agendá tu consulta y comenzá tu camino hacia una recuperación funcional y una mejor calidad de vida.
Cada paciente recibe una evaluación médica integral que permite diseñar una estrategia terapéutica específica según su diagnóstico, intensidad de dolor, objetivos y necesidades funcionales.
Cuando está indicado, integramos técnicas de medicina regenerativa junto con programas de rehabilitación para favorecer una recuperación funcional más efectiva.
Procedimiento que utiliza componentes obtenidos de la propia sangre del paciente para favorecer los procesos biológicos de recuperación tisular.
El PRP se utiliza para tratar distintas lesiones y enfermedades del aparato locomotor que generan dolor y limitación funcional, entre ellas:
Dolor de rodilla por desgaste del cartílago (artrosis).
Dolor de hombro por lesiones de tendones o desgaste.
Dolor crónico de tobillo.
Codo de tenista.
Fascitis plantar (dolor en la planta del pie).
Dolor de cadera por inflamación de tendones.
Tendinopatía del tendón de Aquiles.
Esguinces y lesiones ligamentarias.
Tendinopatía rotuliana (dolor debajo de la rótula).
Lesiones musculares deportivas.
Algunas lesiones de cartílago y articulaciones.
Terapia complementaria que utiliza una mezcla de oxígeno y ozono aplicada mediante distintas técnicas según cada indicación médica.
Puede formar parte de un abordaje integral orientado a mejorar los síntomas, reducir la inflamación y favorecer la recuperación funcional.
¿En qué afecciones está indicada?
Tratamiento que consiste en la aplicación de soluciones específicas (dextrosa) en estructuras seleccionadas con fines terapéuticos.
Se emplea principalmente para tratar afecciones musculoesqueléticas crónicas que no responden a tratamientos convencionales.
La neuroproloterapia es una técnica de tratamiento del dolor que consiste en la aplicación superficial de soluciones de dextrosa en puntos específicos donde se encuentran nervios sensitivos periféricos irritados o inflamados.
Su objetivo es disminuir la sensibilidad dolorosa, reducir la inflamación neurogénica y mejorar la función de la zona afectada.
Es un procedimiento mínimamente invasivo que puede complementar otras estrategias de rehabilitación y tratamiento del dolor.
Puede ser una terapia de elección en pacientes con:
La aplicación eco-guiada de toxina botulínica es un procedimiento mínimamente invasivo que utiliza la guía de ecografía para localizar con precisión los músculos comprometidos y realizar una infiltración más segura y efectiva.
En el centro, realizamos una evaluación integral de cada paciente para identificar los músculos comprometidos y el impacto de la espasticidad en su funcionalidad. Como parte del tratamiento, utilizamos toxina botulínica, una terapia segura y eficaz que permite reducir la hiperactividad muscular de manera focal. Su aplicación contribuye a mejorar la movilidad, facilitar la rehabilitación, disminuir el dolor y optimizar la calidad de vida del paciente.
El tratamiento se adapta a las necesidades individuales y se integra con otras estrategias terapéuticas para alcanzar los mejores resultados.
Permiten realizar tratamientos con mayor precisión y seguridad, optimizando los resultados terapéuticos.
Beneficios de estas técnicas
Favorecen la recuperación de tejidos.
Mejoran la funcionalidad.
Permiten tratamientos más precisos.
Reducen la necesidad de analgésicos.
Son procedimientos mínimamente invasivos.
Buscan resultados duraderos en el tiempo.
Cada paciente recibe una evaluación médica integral que permite diseñar una estrategia terapéutica específica según su diagnóstico, intensidad de dolor, objetivos y necesidades funcionales.
Cuando está indicado, integramos técnicas de medicina regenerativa junto con programas de rehabilitación para favorecer una recuperación funcional más efectiva.
Procedimiento que utiliza componentes obtenidos de la propia sangre del paciente para favorecer los procesos biológicos de recuperación tisular.
El PRP se utiliza para tratar distintas lesiones y enfermedades del aparato locomotor que generan dolor y limitación funcional, entre ellas:
Dolor de rodilla por desgaste del cartílago (artrosis).
Dolor de hombro por lesiones de tendones o desgaste.
Dolor crónico de tobillo.
Codo de tenista.
Fascitis plantar (dolor en la planta del pie).
Dolor de cadera por inflamación de tendones.
Tendinopatía del tendón de Aquiles.
Esguinces y lesiones ligamentarias.
Tendinopatía rotuliana (dolor debajo de la rótula).
Lesiones musculares deportivas.
Algunas lesiones de cartílago y articulaciones.
Terapia complementaria que utiliza una mezcla de oxígeno y ozono aplicada mediante distintas técnicas según cada indicación médica.
Puede formar parte de un abordaje integral orientado a mejorar los síntomas, reducir la inflamación y favorecer la recuperación funcional.
¿En qué afecciones está indicada?
Tratamiento que consiste en la aplicación de soluciones específicas (dextrosa) en estructuras seleccionadas con fines terapéuticos.
Se emplea principalmente para tratar afecciones musculoesqueléticas crónicas que no responden a tratamientos convencionales.
La neuroproloterapia es una técnica de tratamiento del dolor que consiste en la aplicación superficial de soluciones de dextrosa en puntos específicos donde se encuentran nervios sensitivos periféricos irritados o inflamados.
Su objetivo es disminuir la sensibilidad dolorosa, reducir la inflamación neurogénica y mejorar la función de la zona afectada.
Es un procedimiento mínimamente invasivo que puede complementar otras estrategias de rehabilitación y tratamiento del dolor.
Puede ser una terapia de elección en pacientes con:
La aplicación eco-guiada de toxina botulínica es un procedimiento mínimamente invasivo que utiliza la guía de ecografía para localizar con precisión los músculos comprometidos y realizar una infiltración más segura y efectiva.
En el centro, realizamos una evaluación integral de cada paciente para identificar los músculos comprometidos y el impacto de la espasticidad en su funcionalidad. Como parte del tratamiento, utilizamos toxina botulínica, una terapia segura y eficaz que permite reducir la hiperactividad muscular de manera focal. Su aplicación contribuye a mejorar la movilidad, facilitar la rehabilitación, disminuir el dolor y optimizar la calidad de vida del paciente.
El tratamiento se adapta a las necesidades individuales y se integra con otras estrategias terapéuticas para alcanzar los mejores resultados.
Permiten realizar tratamientos con mayor precisión y seguridad, optimizando los resultados terapéuticos.
Beneficios de estas técnicas
Favorecen la recuperación de tejidos.
Mejoran la funcionalidad.
Permiten tratamientos más precisos.
Reducen la necesidad de analgésicos.
Son procedimientos mínimamente invasivos.
Buscan resultados duraderos en el tiempo.